Visitas de acompañamiento 

Es el espacio de las brigadas para realizar en los hogares el diálogo informado con evidencias, al cual llamamos diálogo SEPA. Tiene como propósito la búsqueda de opciones sobre "que hacer" frente a los criaderos de Aedes aegypti con base a lo que se dispone en el hogar; sin recetas ni soluciones preconcebidas, solo alternativas que surjan del diálogo, del conocimiento detallado del ciclo de vida del zancudo transmisor; de la experiencia, incluyendo la experiencia de gasto que incurren los hogares para atender enfermos/as por dengue o en la compra de productos para evitar las molestias que ocasionan los zancudos. No son visitas de inspección entomológica.

En principio se visitaron los hogares de medición (unos 130 por barrio), aunque posteriormente también se han visitado hogares que no son necesariamente de medición pero que están ubicados en el mismo sector (conglomerado). La tendencia ha sido la extensión de las visitas a todo el barrio en la medida que éstas van siendo asumidas como parte del esfuerzo cotidiano del Poder Ciudadano.

Generalmente un hogar es visitado semanalmente por uno o dos brigadista; aunque la periodicidad depende más que todo de la condición entomológica de cada hogar. Casi siempre el hogar es visitado por el/la misma brigadista, de tal manera que cada brigadista o par de ellos/as tienen asignada un determinado sector o manzada del barrio.

La ética de las visitas de acompañamiento implica sobre todo respeto a la privacidad; pero también respeto a la diversidad de cada hogar y a su autodeterminación. El momento que se golpea la puerta de la casa seguido del saludo para "lograr que abran la puerta" es un ícono del crecimiento de las brigadas, ya que supone confianza, consentimiento de "dejarnos pasar" y un acuerdo de confidencialidad de no hacer público lo que las personas en sus hogares asumen como privado. En este proceso, la primera visita de acompañamiento a los hogares es esencial para el establecimiento de la relación brigadista-hogar; condición básica para la sostenibilidad de las visitas en un ambiente de confianza y respeto.

Una vez permitido entrar a la vivienda, la revisión conjunta de los depósitos, la plática sobre nuevas experiencias o los cambios observados desde la última visita, son momentos del diálogo donde ningún conocimiento es superior al otro. Parte de las herramientas de la brigada en las visitas de acompañamiento son larvero, pana plástica, pipeta, lupa, foco, ciclo de vida, camiseta, toalla de mano.

En las visitas de acompañamiento no se pretende "cambiar comportamientos" que suponen superioridad de quien los define; se respetan las decisiones que podrían ser interpretadas como "erróneas" y se promueve que los resultados se evalúen y propicien nuevos diálogos. 

En resumen, se intenta una conversación horizontal acompañada de su propia evidencia que termina con una motivación "para hacer" o un reconocimiento o felicitación a lo ya hecho.

Generalmente las visitas no se reducen al tema del control del aedes aegypti o la prevención del dengue. Como espacio de acercamiento humano y socialización, la horizontalidad de la comunicación da lugar a que en los hogares se planteen otros problemas y necesidades más allá del dengue; desde problemas higiénico sanitarios básicos hasta problemas y necesidades más cercanas a la intimidad del hogar y la propia comunidad. Tales necesidades y demandas son canalizadas por la brigada al liderazgo de los barrios para la búsqueda de soluciones conjuntas.

A continuación, imágenes de visitas de acompañamiento realizadas en los barrios SePA.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comentar como Nombre/URL